De nuevo los nacionalistas me vuelven a sorprender con sus disparates. Y ahora le ha tocado el turno al cine.
Por lo visto el gobierno catalán, viendo el poco interés que tiene la gente de su comunidad por el cine en lengua catalana, se ha propuesto meterlo a la fuerza. Vamos, como todo lo demás. La cuestión es que doblar una película a una lengua puede llegar a costar cerca de 120.000 Euros(casi nada). Y si como el caso, no hay demanda de ello; pues el año pasado solo se vio en Cataluña un 3% de cine en esa lengua; para qué un gasto tan desmesurado solo para contentar a una minoría. Con la falta que nos hace sería un capricho de los mandatarios tan solo para satisfacer su necesidad de ser diferentes.
Pero no todo esta sentado. Las productoras de cine no ven con agrado que tengan que traducir y visionar en los cines de Cataluña la mitad de las copias que hagan. Y es normal. Con la limitada audiencia que tienen estos anfiteatros últimamente, no parece lógica esta medida. A no ser que quieran que desaparezcan de un día para otro.
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